«Un Sencillo Método para Inferir el Diseño Universal»

.

     La Biblia no parte sobre la base que se necesitan grandes métodos estadísticos y elaborados argumentos para inferir que vivimos en un universo diseñado; simplemente, afirma que Dios manifestó su deidad y demás cualidades a través de la creación, y que por lo tanto los seres humanos son inexcusables (Romanos 1: 20, entre otras citas); éstas citas le caen como “anillo al dedo” al sitio porque la intención de su autor es simplificar al máximo las cosas; y por eso se le da preferencia al llamado marco filosófico; es decir, a la manera como las personas relacionan los elementos de la realidad. No es la intención del autor disminuir la importancia de los métodos científicos de inferencia del diseño elaborados hasta ahora, sino mantener al alcance el mensaje creacionistas como originalmente fue revelado: para todos los hombres en todo tiempo, lugar y grado de instrucción. Por otro lado, los métodos científicos muy elaborados como el de la “Complejidad Irreducible” y la "Complejidad Específica” (1) para poder ser aceptados tienen que partir  inevitablemente de argumentos simples; que son los que al final nos ayudan a alcanzar la masa poblacional; y que sin estos no podrían ser aceptados por nadie más; por muy compleja o simple que sea su expresión matemática.

            La creación es un mensaje, la Biblia afirma que el universo fue formado por la «Palabra de Dios» en primera instancia (2 pedro 3: 5), y ese mensaje debe ser entendido por todos los hombres; este hecho es inevitable si consideramos que la esencia del ser o de la existencia no es azarosa sino inteligente (espíritu); Dios entonces para crearnos un universo tuvo que manifestar su palabra creadora (emisión del pensamiento, espíritu transformado) de manera entendible a sus criaturas. Esto explica porque en el lenguaje bíblico de hace tanta alusión a elementos naturales para explicar las verdades espirituales, como las parábolas de Nuestro Señor.

            Inferir el diseño en primera instancia no es más que establecer una analogía entre nuestro proceso de pensamiento y el entorno porque de hecho interactúan, conviven juntos, inseparablemente. Esta idea no es nada nueva; la Biblia dice que somos imagen y semejanza de Dios (Génesis 1: 26 y 27); desglosemos la idea: Dios es el ser espiritual que controla el universo material, y nosotros controlamos nuestros cuerpos con nuestro espíritu (la inteligencia es una cualidad espiritual, Job 38: 36); pero se dijo «en primera instancia»: cuando un ser humano piensa provoca cambios en su cerebro, que no son azarosos porque manifestamos control sobre el proceso, decidimos que pensar y cuando pensarlo, sin esa cualidad la ciencia como actividad humana sería imposible, no existiría ninguna posibilidad de objetividad; no está sujeto a reglas inflexibles porque de hecho somos libres para imaginar y crear ideas novedosas...¿no es lo mismo que usted ve a su alrededor?: las cosas cambian pero nos permiten existir en el tiempo y el espacio, ¿no observa una gran diversidad de formas, colores, texturas, tamaños, otros?, pero aún así no es un caos porque de hecho le permite a usted y a las cosas existir, estar allí.

        Resumen: inferir el diseño no es más que establecer una analogía (comparación) entre nuestro proceso de pensamiento y el entorno. Cualquier método científico que usted elabore o busque para inferir el diseño estará al final basado en este hecho cotidiano; y eso ya estaba implícito en la Biblia hace miles de años. Como ya se dijo: nuestra inteligencia no posee explicación natural e interactúa coherentemente con el entorno.

        Respuestas a unas  “objeciones”:

1)   “Si, ¿pero como sabes tú que nuestra inteligencia no se produjo por “azar” medioambiental?”; - el ambiente no puede producir o crear nada si no es capaz de comportarse como el ente creado para así originarlo, de lo contrario se rompería la relación causa-efecto, y así no se puede originar. Ese “ambiente” en realidad es Dios, del cual manan todas las cosas (Hechos 17: 28 y 29).

2)   "Si Dios es evidente; ¿por qué no todos creen en Él?"; - porque Dios es el que sustenta toda la creación, al ser humano decidir de manera contraría a Él, su proceso de pensamiento se separa de Él y se sesga, y su ser material se deteriora (vejez y muerte); la Biblia parte de que los niños nacen salvos; adquieren la condenación cuando ya son conscientes y pecan; por otro lado heredaron una naturaleza en la carne corrompida por sus antepasados; pero no hay razones para que un niño relativamente sano que obedezca a Dios no viva muchos más años que otro que peca más frecuentemente.

3)  "Es imposible que alguien cree con su palabra", - de hecho hacemos trabajar nuestro cerebro material cuando emitimos una palabra porque poseemos espíritu creador; Dios no es un ser material, es en esencia y solamente espíritu. La Biblia no dice que se trate de nuestra palabra sino de la de Dios.

Referencias Bibliográficas

1. Ciencia y Diseño. William A. Dembski. www.ciencia-alternativa.org

Citas de: Reina-Valera 1960. Sociedades Bíblicas Unidas. USA.

Leivin Núñez

En esta página web, publicado por primera vez : 18/08/2006.

Si usted considera que este ministerio le ha sido útil, y se siente motivado a colaborar económicamente; puede realizar su donación a la siguiente cuenta bancaria: BBVA Banco Provincial, Número: 0108-0515-54-0200145518, cuenta de ahorro, a nombre de Leivin Núñez, Venezuela. Sin ningún compromiso de nuestra parte.