«Quien Va Al Cielo y Quien No»

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Es una pregunta que frecuentemente nos hacen a los cristianos, inclusive algunas personas se molestan porque uno afirma que la mayoría de las personas no alcanzarán la salvación; la Biblia dice al respecto: «Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan »  Mateo 7: 13-14.¡Pero entremos en el tema!.

Repasemos que la Biblia dice que Dios es el medio sustentador de las cosas, la evidencia física así lo señala, la realidad cambia entre el pasado y el presente, no hay un día idéntico al otro, tiene leyes pero no tan estrictas como para que las cosas sean idénticas entre sí, de allí deriva la necesidad  del cálculo probabilístico que usan los científicos, tampoco es un proceso tan azaroso como para que todo sea un caos, hay orden, por lo tanto es un cambio controlado, es un cambio inteligente, la Biblia dice: «Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten » Colosenses 1:  17.; la Biblia también dice que todos hemos pecados, es decir, actuado conscientemente contra los planes de Dios... «por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios» Romanos 3: 23; con nuestra manera de actuar conspiramos contra Dios, mentimos por conveniencia sin importarnos las consecuencias sobre nuestro prójimo, servimos de mal ejemplo, dejamos hijos en la calle, malversamos la cosa pública, y otros actos contrarios a los planes de Dios.

    Existen algunas acotaciones, las cuales consideraremos a continuación:

1)  Los niños (inocentes) se salvan  porque  estos no son capaces todavía de planear y proyectar sus   acciones, actúan bajo el impulso de su naturaleza (genes, fisiología, imitación, y así por el estilo); la Biblia dice: «Pero Jesús dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos» Mateo 19: 14.

2)  Otro caso son los actos cometidos por ignorancia...«Dijo Jesús: Para juicio he venido yo a este mundo; para que los que no ven, vean, y los que ven, sean cegados. 40Entonces algunos de los fariseos que estaban con él, al oír esto, le dijeron: ¿Acaso nosotros somos también ciegos? Jesús les respondió: Si fuerais ciegos, no tendríais pecado; mas ahora, porque decís: Vemos, vuestro pecado permanece»  Juan 9:  39 - 41. No se les toma en cuanta ese acto como pecado porque no fue intencional (solo ese acto no intencional dije;  los demás si)

3)  Por último,  a quienes no se les ha predicado el evangelio. En estos casos se les aplica:  «Porque todos los que sin ley han pecado, sin ley también perecerán; y todos los que bajo la ley han pecado, por la ley serán juzgados; porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados. Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos, 15mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos» Romanos 2: 12- 15, es decir, son juzgados de acuerdo a su naturaleza y conciencia. La noción del bien y del mal es universal, así como la evidencia de la existencia de Dios.

            Es pertinente considerar lo referente al llamado “Purgatorio” que enseñan los católicos romanos.

En la Biblia no se menciona tal lugar ni lo referencia por otro nombre, esa doctrina está basada en evidencia circunstancial, como tal puede ser interpretada de varias maneras si es descontextualizada; la cual trataremos a continuación:

Entre los pasajes que se mencionan para apoyar la existencia de tal lugar, están: 

1)                   Mateo 12: 32. «A cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero ». Esta posee respuesta obvia: si en la otra vida se perdonan los pecados no deberían existir ni el infierno ni el purgatorio ya que ambos implican una sanción por tu mal proceder y mala  manera de pensar; así que, la doctrina del purgatorio no puede ser una interpretación correcta de tal pasaje. Simplemente en la otra vida no se perdonan pecados, Satanás y los demonios son la evidencia de tal  condición. Este pasaje se entiende mejor desde el punto de vista de: « y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos. » Mateo16: 19; es decir, un pecado que no es perdonado en la Tierra tampoco es perdonado en el Cielo, se trata en le fondo de la misma ley de Dios que no cambia, ni el tiempo ni es el espacio.

2)                  1 Pedro 3: 19 y 20. « en el cual también fue y predicó a los espíritus encarcelados, los que en otro tiempo desobedecieron, cuando una vez esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé, mientras se preparaba el arca, en la cual pocas personas, es decir, ocho, fueron salvadas por agua» .   Al igual que la anterior cita, en ésta no se necesita de la invención del purgatorio, simplemente como Dios (Cristo) es quien sustenta la creación  ha predicado en todo tiempo lugar, y como destruyó el mundo  antiguo con agua anticipadamente al juicio final, Él tomó la previsión de mandar  a predicarles a esos espíritus; no se puede asegurar que estuviesen en un purgatorio porque en ninguna parte se afirma que estaban siendo atormentados, es más, si tenían que purgar sus pecados ¿para que se les iba a predicar?; lo más lógico es pensar que se trataba de personas con ataduras espirituales o cadenas espirituales.

Sobre pasajes como esos se sustenta tal enseñanza, es decir, que existe posibilidad de perdón en la otra vida, pero ahora vamos otras razones sobre el porque no es así:

Sobre el numeral “1”  también se puede decir que:   solo evidencia que hay pecados que no poseen  perdón,  solo sanción, la blasfemia contra el Espíritu santo es uno de ellos, la carta a los Hebreos dice: « Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados, sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios». Hebreos 10: 26 y 27; este pasaje también constituye una advertencia contra la apostasía, es decir, conocer la verdad y no acatarla. La apostasía es condenatoria. Por otro lado la Biblia enseña que cuando un hijo de Dios peca adrede, Él lo disciplina en vida terrenal, no le perdona dicho pecado, « Porque el Señor al que ama, disciplina, Y azota a todo el que recibe por hijo». Hebreos 12: 6 ; la historia del Pueblo de Israel es un buen ejemplo de esta disciplina, como lo señala Número 20: 9-12. Obviamente esta disciplina  no se refiere al Reino de los Cielos porque entonces Satanás no debería habar sido expulsado y condenado para siempre sino disciplinado.

            Resumen: las personas conscientes que conocen la verdad y la acatan se salvan; las que no, andan bajo su propio riesgo, si mueren en esa condición serán confinados en el infierno. Pretender provocar lástima de los demás es infantil; uno no puede pedirle la compasión a otro que uno mismo no se tiene.  Cuando un hijo de Dios que conoce la verdad desobedece, Dios lo sanciona en vida terrenal, por otro lado, no es posible pagar nuestros pecados en la otra vida si Dios nos perdonó cuando nos arrepentimos, y luego nos disciplina como hijos en esta vida. Por último, la Biblia no menciona ese sitio ni bajo ese nombre ni bajo otro; ¿tiene sentido enviar al supuesto  purgatorio a una persona que peca a pesar de saber que existe el purgatorio?, como hace al gente en la actualidad…???, la doctrina del  “purgatorio” lejos de ayudar a salvar personas; ayuda a que se condene más, pensando que todo lo malo que hagan conscientemente lo pagarán en el más allá.

Citas de: Reina-Valera 1960. Sociedades Bíblicas Unidas. USA.

Leivin Núñez

En esta página web, publicado por primera vez : 01/10/2006.

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