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«La Evolución y La Biblia» |
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Está muy de moda en el medio social latinoamericano, mezclar la doctrina cristiana con la llamada “teoría evolutiva” (la referiremos como “TE”, de ahora en adelante); en este artículo veremos que tal intento es prácticamente ilusorio, no es posible tratar de establecer posiciones medias entre lo uno y lo otro. Nos referimos como “TE”, al intento que postuló el naturalista inglés Charles Darwin a mediados del siglo XIX, y modificado luego por varios científicos en diferentes fechas, en el cual se trata de explicar toda la diversidad de vida observada en la naturaleza mediante cambios al “azar” (mutaciones) y “selección natural”, a partir de un organismo muy rudimentario de vida libre parecido a una bacteria, esto sería, la forma de vida originaria o primigenia. Aclaremos otros conceptos: es posible que usted se encuentre con personas que por ignorancia o por mala intención traten de convencerle que la evolución ya ha sido observaba, porque según ellos las especies si “cambian”; - tenga mucho cuidado, desde que la Biblia fue escrita ya se conocían las variedades entre miembros de la misma especie (sinónimo de tipo, clase), así como ocurre con los perros y las personas, al igual que los defectos de nacimiento, es decir, ya se conocía cierta variación normal dentro de la especie, y por defectos; pero lo que Darwin planteó fue que un ser vivo como una bacteria podía cambiar tanto en el curso de millones de años que originaría a los seres humanos; y la verdad es que ninguna revista reconocida a publicado un experimento que genere un ser vivo (que nazca, se alimente y se reproduzca), mucho menos para hacer que un pez salga del agua caminando con sus nuevas patas. El libro del Génesis dice que Dios creó los seres vivos diferenciados en especies (Génesis 1 :11, y otros), como se observan en la realidad, la vaca es vaca y el burro es burro; hay variedades de burros y de vacas, y hay vacas y burros defectuosos, pero el uno no pasa a ser el otro, ni viceversa, ni por mucho “azar” ni por poco “azar”; ni el simio a humano ni viceversa, es decir, la variación dentro de un tipo de ser vivo es limitada, más allá se extingue. Enumeremos ahora algunas razones por las que la “TE” es bíblicamente incompatible: 1. La “TE” implica que la muerte, la depredación y la extinción de especies siempre existieron desde el principio, es decir, implica que Dios para poder crear tiene que destruir, que Él introdujo las enfermedades que nos aquejan antes que Adán pecara por primera vez. 2. Aceptar la “TE” implicaría que deberíamos interpretar la Biblia de acuerdo a una serie de “fenómenos naturales” no observados, es decir, como se trata de una “teoría” estaríamos tratando de explicar la Biblia como una “teoría”, hablando de lo que no sabemos, o no estamos seguros. La Biblia, cuando Dios habla, no usa un lenguaje probabilístico, por ejemplo: «..antes bien sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso..» Romanos 3: 4; y dice: « En el principio creó Dios los cielos y la tierra » Génesis 1:1. 3. Implicaría que Dios siendo todo poderoso necesitó de millones de años para crear al final al ser humano, la semana creativa del Génesis está hecha entre otras razones para ser ejemplo de la semana de trabajo humana, no porque Dios necesite determinado periodo para crear (Éxodo 20:11). 4. Cuando el ser humano afirma que “los científicos dicen que el universo tiene miles de millones de años”, está implicando que un ser que depende de leyes naturales para existir puede fechar la existencia de esas mismas leyes, parece olvidar que su percepción también es producto de esas leyes naturales. Según la Biblia la edad del universo la remite a la historia humana, más o menos 6000 años. La Biblia se auto-califica como la palabra de Dios, el testimonio de un testigo externo, Dios (2 Timoteo 3:16). 5. Implicaría que todos los creyentes antes que Darwin (ateo) postulara dicha “teoría” no entendieron lo que decía el Génesis, implicaría que el mensaje divino no es para todas las generaciones, inclusive el que no es profético. 6. En general implicaría que los cristianos dependemos de las teorías seculares para entender lo que dice la Biblia, pero como el conocimiento humano (ciencia) cambia frecuentemente, en realidad no entenderíamos la Biblia solo estaríamos tratando de entenderla...¿será que el Espíritu Santo no entiende la Biblia, o lo dejaron sin trabajo los científicos?...- repito: «..antes bien sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso...» Romanos 3: 4, AMEN. 7. Todo intento del ser humano por explicar de manera absoluta su origen y el de todo lo que lo rodea, siendo éste un ser creado o causado, no es más que una pretensión, el intento de un ciego tratando de guiar a otro ciego para posiblemente tratar de sentirse mejor; la Biblia dice: « Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican; Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vela la guardia. » Salmo 127: 1. Respuestas a unas posibles objeciones: “Pero Dios nos dio la ciencia”, - claro que sí, pero en este caso no se trata de buscar la cura para determinada enfermedad, sino de explicar el origen de todo mediante leyes que evidencia un origen, ¿entonces?. La “TE” ya tiene más de 150 años como “teoría”, y aún así muchos la consideran la “única explicación posible”, es una “fe” y doctrina distinta a la Fe y doctrina cristiana. “El Espíritu Santo me dijo que la evolución era verdad”, - la Biblia dice que no es verdad, y de hecho nadie ha visto un simio pasar a humano; a mí me dijo lo contrario... Para ampliar, remítase a: «El Darwinismo». Citas de: Reina-Valera 1960. Sociedades Bíblicas Unidas. USA. Leivin Núñez En esta página web, publicado por primera vez : 13/11/2006. 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