«El Dilema Humano»

  

      Derivado que el ser humano posee causa, posee limites, por lo tanto, depende de algo más allá de él para existir, la evidencia más resaltante que señala que poseemos causa es la muerte y el nacimiento, también la comida, porque si no, deberíamos ser eternos; derivado de lo anterior, solo existen dos posiciones existenciales básicas, es decir, solo dos maneras de entender como funciona el universo: 1) Somos producto del “azar”. 2) Somos producto del designio de un Ser Inteligente llamado Dios. Del hecho que la naturaleza muestra las mismas leyes a donde miremos y cuando miremos se evidencia que todo está formado a partir de la misma sustancia, esa sustancia debe ser eterna ya que las cosas no se forman de la que no está, y debe funcionar por si misma o tener vida propia o ya la energía se le habría acabado. Ahora bien, los que creemos en Dios como primera causa, lo decimos porque si el origen funcionase por azar o por aleatoriedad no entenderíamos como hizo para originar las mismas leyes naturales en el tiempo y el espacio, ya que todo está formado en su más intima esencia de lo mismo que lo formó; también afirmamos que se trata de Dios porque la inteligencia humana no se sujeta a patrones fijos (genes, instintos, otros nombres) que no puede cambiar, y tampoco lo hace por “azar” porque posee control, del hecho que interactuamos de manera coherente con el ambiente se deduce que todo está en su más intima esencia hecho de lo mismo, el Apóstol Pablo dijo en el Areópago de Atenas en el primer siglo de la era cristiana, y ante los filósofos estoicos y epicúreos: « Porque el Él vivimos nos movemos y somos » Hechos 17: 28. 

            Como consecuencia tenemos algo que temer: si creemos que Dios existe debemos afrontar el hecho que Él condena personas, ya que tenemos evidencia natural que apunta a que es capaz de tal cosa, hay gente que vive una vida de alcoholismo y Dios no la cambia, nacen niños deformes, enfermedades, catástrofes, otros; pero del hecho que estamos aquí indica que también hay esperanza de salvación; si por el contrario creemos que solo somos producto del “azar” debemos entonces afrontar la posibilidad que alguien solo te considere el producto de meras reacciones químicas y te mate, o te robe, o te torture, como hizo Hítler en nombre de una tal “raza superior”, cuando mandó a matar a más de 6 millones de judíos aproximadamente, en la segunda guerra mundial. Así que resulta absurdo argumentar que el ateismo es un forma más piadosa de pensar, en realidad lo reduce a un mero animal, el miedo siempre está presente, y no hay hombre que pueda a fin de cuentas garantizarle la seguridad personal a otro; la Biblia dice: « Porque mejor es que padezcáis haciendo el bien, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo el mal » 1 Pedro 3: 17. 

            Resumen: simplemente no hay alternativa, si crees que eres producto del “azar” debes aceptar la posibilidad que alguien piense que tu dolor solo es el producto de reacciones químicas al igual que un animal; pero si aceptas a Dios debes aceptar su carácter de Juez. Tampoco es cierto que el ateismo sea una manera piadosa de pensar; las personas realmente interesadas en no hacer daño, no se resisten a una relación personal con Dios. La Biblia dice: No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos. Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe. Gálatas 6: 7-10             

Citas de: Reina-Valera 1960. Sociedades Bíblicas Unidas. USA.

Leivin Núñez

En esta página web, publicado por primera vez : 18/08/2006.

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